Elizabeth Hurtado: «Estoy segura que el coaching contribuye a un mundo mejor»

Profundizamos sobre la disciplina, sus definiciones y sus fundamentos, junto con la historia de esta coach ejecutiva dedicada al trabajo con mujeres.

Hace un tiempo vendió su empresa de alimentos saludables, luego de cuatro años en que ayudó a las personas a alcanzar sus objetivos de bienestar y fitness. Y es que a mitad de ese periodo, el cansancio y la desmotivación la llevaron a una especie de agotamiento total que la hizo repensar en su propósito. 

Tenía un equipo a su cargo pero Elizabeth Hurtado, “Liz” como se la conoce y la llamaremos aquí, no se sentía satisfecha en su rol como líder. Además, la también personal trainer temía que su labor solo ofreciera soluciones efímeras y desechables, lo que no encajaba con su deseo de fomentar un estilo de vida más sano, significativo y duradero. 

Fue en ese momento cuando el coaching irrumpió en su vida. Todo fue rápido e inesperado. Un amigo le sugirió que explorara esta disciplina, convencido de que tenía el potencial para convertirse en una excelente coach. Intrigada por esta idea, se sumergió en la actividad y al poco rato se dio cuenta que, de alguna manera, siempre había ejercido el coaching de manera natural y genuina.

«El coach tiene una mirada objetiva y está enfocado en el crecimiento personal. No ve a las personas como víctimas, sino como protagonistas de sus propias historias. Me di cuenta de que siempre había tenido esa visión de elevar a las personas, buscar alternativas y soluciones, y encontrar lo positivo en cada situación», inicia para Gritonas. 

Decidida a seguir su instinto, estudió la disciplina, vendió su empresa y se embarcó en un recorrido que le hacía sentido. Completó su formación como coach ejecutiva y obtuvo una maestría, sumando a su baúl de conocimientos la habilidad de realizar lecturas de carta astral, para un enfoque aún más completo en el desarrollo personal. «El coach es como un entrenador personal para la vida», dice. 

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La disciplina del coaching como tal comenzó a desarrollarse a mediados del Siglo XX, donde diferentes profesionales y teóricos exploraron metodologías y técnicas de apoyo personal y desarrollo del potencial humano. Implica un proceso transformador basado en una relación de confianza y apoyo entre un coach y un cliente, en el cual se utilizan técnicas y herramientas para ayudar al segundo en el descubrimiento de su potencial, de cómo establecer metas claras, superar obstáculos, alcanzar el éxito en diferentes áreas, etc. 

A través de una comunicación efectiva, el coach facilita el desarrollo de habilidades, promueve la autorreflexión, fomenta el crecimiento personal y empodera al cliente para que tome decisiones conscientes y acciones que lo lleven hacia el logro de sus metas, permitiendo así maximizar su rendimiento y bienestar en todas las áreas de su vida.

En el caso de Liz, se ha enfocado principalmente en trabajar con mujeres, aunque también ha tenido la oportunidad de colaborar con hombres y personas no binarias. “Guío a mujeres ambiciosas a dejar de boicotearse y lograr sus metas”, asegura su biografía de Instagram. Llegan a ella en búsqueda de ayuda en diversas áreas, desde organización y planificación, hasta autoestima y confianza personal. Y aquellas que quieren emprender encuentran en su historia así como una guía basada en su propia experiencia como emprendedora.

«El coaching es una disciplina en constante evolución», afirma. «Hay coaches nutricionales, deportivos e incluso de sueño, aquellos que enseñan a los padres cómo lograr que sus hijos duerman toda la noche».

Cuando se le pregunta sobre su enfoque particular como coach, la chilena de 28 años destaca su especialización en hábitos, planes de acción, planificación y creencias limitantes. Su objetivo principal es ayudar a las personas a que lleguen a su estado deseado, para trazar un camino que permita alcanzar este último.

«Cada sesión es única y personalizada», asegura Liz. «Comenzamos discutiendo los avances, revisando las tareas asignadas y explorando cualquier obstáculo que haya surgido en el camino. Mi papel nunca es juzgar ni castigar, sino comprender y ayudar a descubrir las razones detrás de las decisiones. El coaching es una invitación que aceptas porque tiene sentido para ti».

Se enorgullece de su enfoque centrado en el crecimiento y el empoderamiento personal. En redes sociales se define como “coach de desarrollo personal consciente”, dejando anclados cuatro tópicos en los que desarrolla su trabajo; seguridad, organización, hábitos y objetivos. Y para eso tiene sus propios ejercicios.

Una de las tareas que asigna a sus clientes es escribir cartas de agradecimiento a sí mismas. «A menudo olvidamos reconocer nuestras propias fortalezas y logros», afirma. «A través de estas cartas, las personas se dan cuenta de lo increíbles que son y el progreso que han logrado». La coach ha visto cómo sus clientes se sorprenden gratamente con esta experiencia transformadora de agradecer por lo que son. 

Como un acto poderoso de reconocimiento y amor propio.

«Pido hacerla a mano, con el tiempo necesario. Escribir esas palabras con sinceridad y dedicación genera un impacto mucho mayor. Te das cuenta de lo mucho que has hecho por ti mismo y de todas las razones que tienes para estar agradecida».

Cortesía Elizabeth Hurtado

–¿Tienes más ejemplos de ejercicios? 

–Hacemos una carta al antiguo yo. La versión anterior que quizás no te gustaba, o que se criticaba más, o que era muy tajante con las cosas. Que tomaba malas decisiones, que seguía en el círculo vicioso y tenía hábitos que no eran los mejores. Escribir para esa vieja versión, que al final sigues siendo tú, diciéndole gracias porque me serviste para crecer, ayuda mucho. Es como una carta de despedida, de muchas gracias, cumpliste tu rol y lo agradezco, lo honro, pero ya no te necesito más porque no quiero ser esa parte de mí. Y por otro lado, viene consigo con todo lo que sí quiero ser y qué versión quiero encarnar. Ahora formo tener estos hábitos, me siento de esta manera, ahora elijo ser así. 

–¿Y cómo es la reacción ante todo eso?

–Al principio es medio raro, pero siempre la recepción es muy bonita y poderosa. También te sirve para después tomar la carta, volver a leerla y wow. No me había dado cuenta de lo sabia que soy, o lo poderosa que soy, o de las cosas que quiero, porque no me doy el tiempo de plasmarlo o materializarlo de alguna forma.

–¿Es recomendable para todos tener un coach?

–Para todos los que quieran mejorar algo y salir de su zona de confort. Y si quieren mejorar, tienen que hacer cosas diferentes, porque si quieren hacen todo igual no se les puede ayudar. El rol del coach es guiarte para ver cuáles son los cambios que tú ves que tienes que hacer. O cómo podríamos mejorar una situación, pero eso requiere que uno salga de lo que está haciendo actualmente. 

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–¿Qué es el autoconocimiento? Un concepto que puede sonar común, pero que se repite mucho en esta actividad.

–Es la clave para llevar un proceso de coaching. Si tú no sabes quién eres y qué es lo que quieres, ¿en qué dirección un coach te ayudará a avanzar? Porque no sabes a dónde quieres ir, entonces puedes quedarte en donde estás o explorar cuáles son las cosas que te gustan, qué cosas te llaman la atención, en qué eres bueno, en qué la gente te felicita o dice wow, me gusta lo que haces. El autoconocimiento es clave para ver a dónde quieres ir y cómo podemos llegar al lugar en donde quieres estar. 

–Que es lo que nos define, ¿o no? Lo que hacemos y buscamos. ¿Cuál es tu visión? 

–Que es algo súper fluctuante. Porque en este momento, en esta entrevista, puedo ser la Liz coach, pero después me juntaré con mi mamá y seré la Liz hija, que quizás se tiene que mostrar de una forma. Si bien el autoconocimiento te ayuda con quién eres, también te da el permiso de quien tú quieres ser. 

–¿Eso se da en la vida?

–Siento que la gente tiene muy incorporado eso de ser de una forma, o a mí me criaron así y soy así, pero no te das el permiso de ok, está bien. Eres de esa forma, ¿pero quieres ser así o te gustaría ser de otra? Es algo que nos preguntamos muy poco. Una se cierra porque va creando una identidad de lo que cree de sí misma. Y decir “yo no soy así”, siendo que siempre lo creí, es ir más allá de tu personalidad y romper con algo que quizás tenías de hace años. 

–¿Cómo lo trabajas?

–Doy tareas de una sesión para otra, para que la gente tenga tiempo de pensarlas y hacerlas. Muchas veces no sabrás cómo responder algunas preguntas, por lo que hay que  dar tiempo. Quizás la respuesta no llegará hoy día, tampoco mañana, pero la pregunta ya se hizo y quedó como para darle vuelta y pensar. También oriento a las personas a cómo dilucidar cada cosa. Una vez llegó una clienta que decía que no se conocía, no sabía quién era ni lo que quería ser. “No sé nada de mí”. Y por eso llegó a la sesión, porque quería conocerse. Pero si una parte de la base de que no se conoce, es algo muy tajante. Obviamente sabes cosas de ti. Quizás te cuesta darte cuenta. 

–¿Cómo se aborda un caso así? Porque sí, es tajante y al mismo tiempo imposible. 

–Le preguntó qué cosas le gusta hacer, o en qué es buena esa persona. Si mañana tuviera todo el día libre, ¿qué le gustaría hacer? Y ahí como empezar a hilar más preguntas e ir definiendo más. 

–¿Qué mitos existen en torno al coaching? O de los coaches en general. 

–El principal mito es que el coach se cree psicólogo, o que es como un símil. Y la verdad, un psicólogo busca mejorar tu salud mental. El coaching puede tener efectos terapéuticos, porque ayuda a conocernos, da respuestas sobre uno, te ayuda con temas de ansiedad o seguridad personal, estrés también, pero el propósito no es sanarte. Sí mejorarte. Te quiero mejorar en pos de un objetivo. Yo no te preguntaré qué sentiste con eso que te pasó o qué crees que pasó en tu infancia. O cómo te criaron tus papás. No entraré en eso pero, a su vez, puedo tenerlo en consideración si fue algo que me quisiste compartir. 

–¿Otros mitos? O inexactitudes. 

–Una vez hice un comentario en redes sociales sobre una madre que puso que no le gustaba un colegio Montessori tal en el que estaba su hija, y que para las fiestas patrias no quería que ella fuera vestida de huasa. Leí un comentario que decía así como “esta gente no tiene nada mejor que hacer que alegar porque sus hijos van vestidos de huaso”, y yo le respondí que la educación de los hijos es súper importante. 

Seguramente se metieron en mi perfil, porque me atacó rápidamente con que yo era coach, una vendehumo, no sé qué. Me quedó dando vuelta y mucha gente cree que alguien por ser coach siempre tiene la razón.Tiene solo respuestas correctas, o es un ser superior, cuando en realidad pocas veces es eso. Lo que hará es ayudarte a encontrar tus propias respuestas según tú sistema de valores, tus creencias y tu propósito en la vida.

–Y la entrenarás… 

–Yo no te daré respuestas, a excepto de temas muy puntuales, como con tus emprendimientos. O como también soy personal trainer, compartiré esto. Cómo empezar una vida saludable. Pero pocas veces te daré respuestas. Coach no es lo mismo que el mentor, que te guiará, pero te dirá los pasos a seguir. Yo te ayudaré según lo que quieras, cómo podrías avanzar, dar ese el primer paso. Cómo harás eso, qué necesitarás de ti, pero no te diré primero habla con esta persona, después hace esto, etc. 

–¿El coaching se piensa a largo plazo?

–Depende de los objetivos de la persona. 

–¿Pero podría ser en dos semanas, en un mes?

–Es que, por ejemplo, podría ser una sola sesión, pero objetivos puntuales. Quiero organizar mi semana laboral. En una hora podemos hacer eso, a no ser que surjan cosas y el problema de eso sea una creencia, o algo más grande. Pero eso se podría ver en una jornada. Yo tengo un programa de coaching que son cuatro sesiones y otro que es de ocho, y con el de cuatro, muchas veces me dicen que quieren más sesiones porque ayuda. 

–¿Qué cosas son gratificante para ti como coach? 

–Son varias cosas. Por una parte, ver la felicidad de la gente y cómo yo puedo ser parte, a través de solo ser un reflejo. Me entregaste esta información y te la devuelvo. Dale una vuelta y respóndeme. Como la gente crece y se expande y se da cuenta de su poder, yo estoy segura que el coaching contribuye a un mundo mejor. Te crees el cuento, vas por lo que te apasiona. Eso hace feliz y una persona así ayudará a otra para que también lo sea y todo eso contribuye a un bienestar general.

Y como a nivel personal, muy mío, interior, siento que aprendo mucho de todas las personas. Las reflejo, pero yo también me siento reflejada con muchas cosas que dicen. Las estoy coacheando, lo que me dicen me queda dando vuelta y al final yo termino haciéndome una pregunta también. 

–¿En qué lo ves?

–Por ejemplo, con los temas de cuando la gente no se atreve a hacer cosas. Yo si bien siento que lo hago, tengo creencias limitantes con respecto a mostrarme en toda mi versatilidad. Yo puedo ser de una forma y a las dos semanas puedo sentirme de otra, por ende seré alguien distinta. Esas cosas me han ido dando vuelta. 

–¿Lo notas en otras cosas?

–Yo en las sesiones hago meditaciones y también ha llegado gente que me dice yo hago esta meditación, así y asá, y termino nutriéndome de sus conocimientos. O incluso cosas de inversiones bursátiles, porque hay quienes buscan, por decirte, crear una cartera de inversiones, y yo puedo ayudar a ver cómo dar el primer paso. 

–¿Qué temas trabajas?

–Hábitos, planes de acción, planificación y creencias limitantes. Todo eso se traduce en confianza y seguridad de las personas. Considero muy importante  la confianza como tal y creo que trabajando tus hábitos, acciones y planificaciones, mejorará tu seguridad personal. Tu amor propio. 

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Cuando realizamos esta entrevista, en un café de Providencia durante un día más caluroso que los de ahora, ella comentó su idea de hacer talleres grupales, debido a la potencialidad de escuchar otros relatos de vida que hagan sentido. Algo que hoy es una realidad con el programa «Desbloquea tu poder interior», donde las participantes tienen la oportunidad de explorar sus creencias limitantes, conectar profundamente con su ser, adoptar un lenguaje comprensivo y deshacerse de hábitos negativos que obstaculizan su desarrollo.

Es un programa de cuatro sesiones que promete resultados significativos, pero la “letra chica”, como la coach denominó en sus redes sociales, es clara. Se requiere tiempo y compromiso. No es una solución mágica, tampoco un atajo fácil, sino un viaje interno que exige energía y dedicación. Y si estás dispuesto a invertir en ti mismo y a comprometerte con el proceso, se asegura que podrás vivir una expansión verdadera en tu vida.

Cortesía Elizabeth Hurtado

Las sesiones del programa abarcan cuatro encuentros, en los cuales se guía a las participantes a enfrentar y transformar sus creencias limitantes. Se trata de un viaje introspectivo en el que se confrontan los sabotajes constantes, el postergarse a uno mismo, el diálogo interno negativo y las dudas sobre el propio potencial. La coach brinda las herramientas para superar estos obstáculos y cultivar la confianza en sí mismos y en sus sueños.

Al cierre de esta edición, «Desbloquea tu poder interior» cerraba su último cupo. Lo que sí siempre se encuentra disponible es su newsletter, Cree y Crea, que Liz envía todos los lunes. Consta del planteamiento de una palabra, de una expresión, de una idea, de una situación, a modo de preguntas, diálogo y meditación, así como de material de interés, situaciones o cosas “random” propuestas por la autora. “La idea es darte algo que te haga reflexionar, cuestionar, y así: expandir. Ese es mi propósito, para eso estoy aquí”, prometió en su primera distribución.

–Algo interesante que se repite mucho contigo es el tema de los hábitos. ¿Cómo lo haces?

–Hay cosas básicas como dormir bien y descansar. Planificar y organizar tus días, tu semana, o inclusive tu mes o el año. Y de aquí a 10 años, ¿qué quieres lograr, hacia dónde te quieres dirigir, cuáles son tus metas? ¿Tienes sueños? ¿Y esos sueños tienen una fecha? Otros hábitos tienen que ver con el entrenamiento del cuerpo, moverte, bailar, caminar, andar en bicicleta, etc. Y también aporto en temas de nutrición, que es clave para una vida sana y que te ayudará a cumplir tus objetivos. Si es que descansas bien, vas a poder rendir mejor. Si entrenas, mejorará tu autopercepción y eso a nivel mental es poderoso. Y con la nutrición pasa lo mismo. 

–También mencionas la confianza. ¿Cuáles son tus reflexiones sobre ella?

–Mucho de la confianza es creer en uno mismo, y a lo mejor puedo no estar segura de un resultado, pero sé y creo lo mejor posible para que eso suceda. Y quizás el resultado no será el esperado, pero lo di todo. Tengo la confianza de saber que es lo mejor que pude haber sido. 

–¿Cómo se dio trabajar únicamente con mujeres?

–La verdad, desde un principio, hablaba a un público femenino. Pero empezaron a llegar hombres y yo no quería negarme a que trabajaran conmigo, porque algo veían en mí que les hacía sentido. Y ahí empecé a tomar hombres también, junto con gente no binaria. Hoy en día, mucho de lo que hago con mujeres tiene que ver con darse cuenta de que pueden, y de que está bien que se tomen su lugar. Está bien que seas de tal forma y que aceptes eso. Lúcete. 

–¿No suele ocurrir así?

–Me han llegado clientas que están un poco condicionadas a no querer mostrarse, o a no hacerlo en su totalidad. Mucho del qué dirán. Es constante que en el coaching lleguemos al tema de la confianza y la seguridad, porque pasa mucho del qué ven, qué van a decir, qué van a pensar, y mucho del miedo al qué dirán. Y creo que como sociedad, a la mujer se la ha juzgado mucho. Tienes que cumplir con este estándar, ser de esta forma, tienes que actuar de esta manera para ser “una señorita”, “una dama” o “alguien respetable”. El coaching sirve mucho para aceptarte, conocerte, reconocerte y darte cuenta que está bien que seas así. De que puedes tomar tu lugar. De que es válido quién eres y de que no hay ningún problema con aquello. De hecho, tus rarezas te hacen única y especial, y eso te puede ayudar a resaltar. 

–¿Es al mismo tiempo una lucha contra el machismo? O lo que impone. 

–Normalmente se puede ver desde esa perspectiva porque el coaching te elevará y descondicionará. Te quitará tus creencias limitantes, te empoderará y dará esa seguridad de que puedes hacer eso que quieres. Si bien yo no creo que el coaching como tal sea una disciplina en contra del machismo, o una disciplina feminista en sí, creo que perfectamente se puede dar para ciertos casos.